Perspectivas inflacionarias para el cierre de año y el
manejo de su patrimonio.
Por: Joaquín López Negrete / NSC Asesores
El Financiero, martes 7 de Septiembre de 2010
Cíclicamente, la inflación tiende a
repuntar en los últimos meses del año y, al parecer, éste
no será la excepción que confirme la regla. Tal efecto
inflacionario genera oportunidades de inversión en el manejo
de su patrimonio.
De acuerdo a la última encuesta realizada por el Banco de
México a los especialistas en economía del sector privado,
la expectativa inflacionaria para agosto ha continuado su
ritmo descendente, para ubicarse en 4.43 por ciento, desde
un máximo esperado en marzo de 5.28.
Sin embargo, como sucede cada año, septiembre y diciembre
contienen la mayor parte de esta inflación esperada.
Es importante notar que la inflación
acumulada del 31 de diciembre de 2009 hasta la primera
quincena de agosto es de tan solo 1.72 por ciento, lo cual
implica que la inflación a presentarse para alcanzar esta
expectativa de 4.43 por ciento, utilizando la fórmula
correspondiente, es de 2.58, lo cual representa una
inflación anualizada para este período de 6.77 por ciento.
Entre las opciones de inversión disponibles para la óptima
administración de nuestro patrimonio existen los
instrumentos utilizados, que nos permiten proteger el
patrimonio contra períodos de alta inflación o, visto desde
otro ángulo, capitalizar los periodos de alta inflación para
lograr un mejor desempeño sobre la parte de nuestro
patrimonio invertida en este género de instrumentos.
Su principal característica es que se cotizan siempre a tasa
real (una tasa fija por arriba de la inflación) no a tasa
nominal, como por ejemplo los Cetes.
Estos instrumentos pueden ser emitidos por el gobierno
federal (Udibonos) o bien por empresas privadas
(certificados bursátiles).
Actualmente, el Udibono con vencimiento a 2012 se encuentra
pagando una tasa real (por arriba de inflación)
aproximadamente de 0.70 por ciento.
Si calculamos la tasa nominal de este instrumento
exclusivamente con fines comparativos contra el rendimiento
de los Cetes, el rendimiento nominal anualizado a la segunda
quincena de agosto a diciembre de un instrumento udizado
con estas características seria de 7.51 por ciento contra un
rendimiento en reporto de Cetes a un plazo aproximado de
120 días, sería de 4.69por ciento, o bien el rendimiento del
Bono M (tasa fija nominal) con vencimiento en el 2012, de
4.70 por ciento.
Es importante comentar que como en todos los instrumentos de
deuda a mediano o largo plazos, en estos instrumentos
existe también el riesgo de mercado, que puede provocar
fluctuaciones sobre el rendimiento esperado para este
período.
Dado que durante febrero y agosto la inflación cíclicamente
tiende a bajar de forma considerable, será importante
realizar una evaluación a finales de 2010 para determinar la
inflación esperada para el ejercicio 2011 y poder entonces
tomar una decisión respecto a vender anticipadamente esta
inversión, mantenerla por un período mayor o bien hasta su
vencimiento.
Ante momentos de
alta volatilidad e incertidumbre como los que estamos
viviendo de nueva cuenta, es muy importante mantener una
estrategia diversificada y, por supuesto, bien definida,
apegada perfectamente a nuestras necesidades de inversión y
liquidez, pero sobre todo apegada a nuestro perfil como
inversionistas.
Como siempre, le
recomiendo ampliamente comentar esta estrategia con su
asesor experto en inversiones, con el objetivo de conocer a
detalle los riesgos y beneficios de este género de
instrumentos de inversión y aprovechar, en su caso, las
oportunidades que los mercados nos brindan, aún en momentos
de alta volatilidad.
Nota: El presente
reporte no representa necesariamente la opinión de NSC Asesores.
Esta información no debe de ser tomada como recomendación de
inversión, ni como base para cualquier toma de decisiones de
inversión, sino estas deben ser hechas considerando los riesgos que
el inversionistas este dispuesto a tomar y después de un análisis
completo de los riesgos y oportunidades.