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Política monetaria actual y deuda para continuar con crecimiento ¿Será la mejor opción?
Por: Francisco Laguardia Ahued / NSC Asesores
El Financiero, martes 23 de Agosto  de 2011
 
 
La forma de consumir de las personas y empresas, a diferencia de varios años atrás, ha pasado de “comprar un producto a comprar el dinero para comprar un producto”, esto es a lo que le llamamos deuda con costo.
 
Algo que no es necesariamente malo, mientras se tenga una certeza de que se podrá pagar o se tenga cierto respaldo sobre ella; el problema es cuando el endeudamiento es en proporciones mayores a las debidas que generan incumplimiento de pagos, afectando a terceros.
 
Uno de los principales temas en las últimas semanas ha sido el nivel de deuda bruta de Estados Unidos, cabe resaltar que no es un tema nuevo y que no es la primera vez que la deuda estadounidense superaría el 100 por ciento del PIB.
 
Esto ya ha pasado en ocasiones anteriores, como lo fue en épocas de la Segunda Guerra Mundial, aunque el monto del que hablamos ya son cantidades muy distintas y demasiado elevadas, superiores a los $14 billones de dólares.
 
Ahora bien, me parece importante resaltar algunos puntos. Estados Unidos reportó un crecimiento en su PIB el año pasado, pero no dejemos de observar que el gobierno se endeudó fuertemente, por lo que podríamos darnos una idea de que parte de este crecimiento se debe a que el gobierno se endeudó para cumplir con sus obligaciones, seguir con los planes políticos, pero también para consumir con un fin que, a mi gusto es apropiado, que es buscar la reactivación de la economía y disminución del desempleo.
 
Lo que no podemos olvidar que esta deuda se debe de pagar o refinanciar en su momento, y recordemos que los planes de recorte en gastos y generación de nuevos ingresos aún siguen en discusión.
 
A simple vista ambos podrían llegar a afectar a la economía, ya que un recorte de gastos del gobierno evidentemente afectaría al crecimiento y ciertos planes de generación de nuevos ingresos, tales como el aumento de los impuestos evidentemente desincentivarían el consumo; esto, aunado a que existe una fuerte presión para la reducción del déficit, a simple vista no se ve muy bien.
 
Por otro lado, sobraría recordar que Estados Unidos ha buscado mantener su tasa en niveles mínimos históricos (habiendo mencionado en su último FOMC que estaría en esos índices hasta 2013), con la finalidad de que las personas puedan pagar sus deudas, así como incentivar el consumo.
 
Ahora bien, veámoslo también desde otro ángulo, las tasas a estos niveles también están invitando al consumidor a endeudarse aún más de lo que se encuentran ahora, y buscar que pasen a otros activos de mayor riesgo pudiendo generar una burbuja.
 
Vayamos unos años atrás, a recordar un periodo que comienza en el 2003, en donde el mundo crecía a niveles de 3.6 y EU a niveles a 3.2. La tasa de interés estadounidense se encontraba alrededor del 1.25 por ciento, que podría considerarse una política monetaria expansiva, aun así, EU decidió reducirla a 1 por ciento en Junio de 2003.
 
Esto generó una expansión en el crédito y un boom en el mercado inmobiliario. En el periodo de 2003-2006, la base monetaria creció a un nivel promedio de 4.9 por ciento, el crédito incrementó a niveles de 9 por ciento y los precios de las casas a niveles alrededor del 14 por ciento, en promedio.
 
Las consecuencias las seguimos resintiendo el día de hoy, y ésta es una de las razones por la que algunos miembros del FOMC piensan que las tasas a estos niveles por un periodo tan prolongado probablemente no sean lo más conveniente.
 
Es evidente que la Fed hará lo necesario para reactivar su economía, y sabemos que lo hará, lo que no sabemos es a costa de qué ni cuánto tiempo tardará en hacerlo; lo que sí sabemos es que a diferencia del 2007 y 2008 hoy le quedan menos armas para combatir su situación.
 
Por otro lado, cabe mencionar que en los últimos días, además de la reducción de calificación de EU por parte de S&P, se han reportado algunos datos de producción y consumo que han mostrado menor crecimiento e inclusive desaceleración económica; además de algunos datos de desempleo, que demuestran que difícilmente se obtendrá la meta de empleo planteada por algunos analistas para el final del año.
 
No dejemos atrás la incertidumbre europea y los elevados niveles de deuda, principalmente de países desarrollados.  Estos datos, en conjunto, han provocado importantes bajas en las bolsas alrededor del mundo, y es aquí donde muchos inversionistas comienzan a ver más atractivas algunas acciones.
 
No olvidemos que una acción cara o barata no se mide en cuanto a disminuciones o aumentos recientes de precio, se miden en base en múltiplos, expectativas micro y macroeconómicas, entre otros.
 
Observando múltiplos actuales, para algunos sectores podríamos llegar a pensar que la acción se encuentra barata, pero en caso de una desaceleración es muy probable que las ventas, utilidades, márgenes, etcétera se vean impactados, y lo que hoy podría parecer muy barato en unos meses no se vería así.
 
Es evidente que EU no debería de depender de tal forma del endeudamiento y del crédito, gran parte de la situación de los últimos años se ha generado por esta ideología, y es fecha en que lo seguimos resintiendo.
 
La volatilidad en los mercados continuará, las oportunidades de inversión siempre las habrá, lo que me parece muy importante es tener una estrategia, conocer los instrumentos en los que se está invirtiendo, así como sus riesgos, recordemos una de las frases más importantes para los inversionistas: “Uno de los principales riesgos es no saber lo que se está haciendo”.

Nota: El presente reporte no representa necesariamente la opinión de NSC Asesores. Esta información no debe de ser tomada como recomendación de inversión, ni como base para cualquier toma de decisiones de inversión, sino estas deben ser hechas considerando los riesgos que el inversionistas este dispuesto a tomar y después de un análisis completo de los riesgos y oportunidades.